Una nueva paralización nacional del sector transporte podría afectar el desplazamiento de miles de pasajeros desde este 2 de junio. Representantes del transporte interprovincial ratificaron que acatarán una huelga indefinida ante la falta de respuesta del Gobierno Central respecto a los compromisos asumidos para atender el incremento del precio de los combustibles.
El anuncio fue realizado por Mario Lovón, secretario regional del Consejo Nacional del Transporte Terrestre, quien señaló que la medida se mantendrá mientras no se emita el decreto de urgencia que —según indicó— fue comprometido por el Ejecutivo durante reuniones sostenidas en abril.
De acuerdo con el dirigente, la paralización comprenderá a buses interprovinciales de pasajeros y transporte de mercancías a nivel nacional. Según estimaciones del gremio, más de 10 mil buses dejarían de operar en distintas rutas del país, mientras que alrededor de 380 mil unidades de carga también se sumarían a la medida.
En el caso de Arequipa, se informó que aproximadamente 280 buses interprovinciales suspenderían sus salidas desde el Terminal Terrestre, afectando viajes hacia diversas regiones.
Lovón sostuvo que el principal reclamo está relacionado con el incremento sostenido del precio del diésel y otros combustibles, situación que afirma ha elevado considerablemente los costos operativos del sector.
“El combustible era uno de nuestros principales costos y ha tenido un incremento que ya no podemos sostener. No podemos trasladar totalmente ese gasto al usuario porque la población tampoco tiene capacidad económica”, manifestó.
Según explicó, los márgenes de ganancia del transporte formal son reducidos y el aumento del precio del combustible estaría absorbiendo gran parte de los ingresos de las empresas, generando pérdidas y dificultades para mantener el servicio.
El dirigente también cuestionó que, hasta el momento, no exista una nueva convocatoria al diálogo por parte del Ejecutivo. Indicó que el sector considera incumplidos los compromisos asumidos previamente y que la falta de medidas concretas terminó acelerando la convocatoria al paro.
Además, no descartó que otros sectores del transporte se sumen a la protesta. Señaló que algunos representantes del transporte urbano también expresaron su intención de respaldar la medida en rechazo al incremento de costos y la situación económica del rubro.
Los transportistas reconocieron que la paralización generará perjuicios para pasajeros y actividades económicas; sin embargo, sostienen que se trata de una medida que consideran necesaria para exigir una respuesta inmediata de las autoridades.
Hasta el momento, el gremio mantiene como fecha de inicio del paro indefinido el próximo 2 de junio y espera que antes de ese plazo el Gobierno anuncie medidas concretas para evitar la suspensión del servicio a nivel nacional.
