Un grupo de nueve trabajadores denunció públicamente que no recibió el pago correspondiente por los trabajos realizados en la instalación de cableado subterráneo vinculado a la empresa de telecomunicaciones Claro en la ciudad de Arequipa. Los obreros señalaron que fueron contratados por una persona encargada de reclutar personal para la ejecución de los trabajos y que laboraron durante cinco días consecutivos; sin embargo, hasta la fecha no habrían recibido la remuneración acordada. Asimismo, precisaron que su reclamo está dirigido contra dicha persona y no contra la empresa de telecomunicaciones.
Según los afectados, la deuda asciende a S/ 750 por cada trabajador, equivalente a S/ 150 diarios. Los obreros indicaron que fueron convocados a través de redes sociales por José Luis Ponce Camani, quien se presentó como responsable de la contratación de personal para la ejecución de las obras.
Los trabajos consistieron en la excavación de zanjas y la instalación de ductos para el tendido de cableado subterráneo. Los denunciantes señalaron que incluso utilizaron sus propias herramientas de trabajo, entre ellas lampas, picos y barretas, para cumplir con las labores encomendadas.
Rubén Quispe, uno de los trabajadores afectados, explicó que desde el inicio de las labores se les informó que el pago sería efectuado al finalizar la semana. Sin embargo, llegada la fecha acordada, el responsable comenzó a postergar la cancelación con diferentes argumentos.
“Nos dijeron que el sábado nos iban a pagar a las seis de la tarde, luego que esperáramos hasta el martes. Pasan los días y no nos responden las llamadas. Nosotros trabajamos para llevar el sustento a nuestras familias y no podemos esperar indefinidamente”, manifestó.
Otro de los obreros indicó que la situación se agravó cuando descubrieron que, mientras ellos exigían el pago pendiente, el señor José Luis Ponce Camani, abría buscado nuevo personal para continuar con la obra. Esto generó preocupación entre los trabajadores, quienes temen que la deuda nunca sea cancelada.
Los afectados reconocieron que no firmaron contratos formales y que aceptaron el trabajo confiando en la palabra del contratista. Debido a ello, señalaron que encontraron dificultades para presentar una denuncia formal ante la Policía, ya que gran parte de los acuerdos se realizaron mediante conversaciones por redes sociales y llamadas telefónicas.
Pese a ello, sostienen que cuentan con fotografías, mensajes y evidencias de los trabajos ejecutados, por lo que solicitaron la intervención de las autoridades laborales para que se investigue el caso y se garantice el pago de los servicios prestados.
Asimismo, los obreros hicieron un llamado a la empresa Claro para que evalúe la situación y verifique las condiciones en las que se viene desarrollando la contratación de personal a través de terceros o subcontratistas vinculados a estas obras.
