Vecinos de la asociación Víctor Andrés Belaúnde, en el distrito de Cerro Colorado, denunciaron el desperdicio masivo de agua potable debido a la rotura de una tubería matriz que, según indicaron, no fue atendida oportunamente por Sedapar. La emergencia se prolongó por más de 20 horas y dejó sin servicio de agua a numerosas viviendas de la zona.
El problema se registró en el comité 8 de Víctor Andrés Belaúnde, ubicado en la parte alta del sector. De acuerdo con los vecinos, la fuga comenzó durante la mañana del día anterior como un pequeño filtrado; sin embargo, con el paso de las horas el caudal aumentó considerablemente hasta convertir varias calles en verdaderos ríos.
La situación generó preocupación entre los pobladores, quienes señalaron que, pese a los constantes llamados realizados a Sedapar para reportar la emergencia, no recibieron una respuesta inmediata. Mientras tanto, cientos de litros de agua potable continuan discurriendo por las vías públicas.
Marta, una de las vecinas afectadas, indicó que desde las ocho de la mañana del día anterior se observó la fuga de agua y que hasta el momento de la denuncia el problema persistía. “Ya son más de 24 horas y seguimos sin agua en nuestras casas. Hemos llamado varias veces y no obtenemos respuesta. Mientras tanto, el agua sigue desperdiciándose en la calle”, manifestó.
Ante la falta del servicio, algunos vecinos optaron por recolectar parte del agua que corría por las calles para utilizarla en los servicios higiénicos y otras necesidades básicas, aunque lamentaron que gran parte del recurso terminara perdiéndose.
La emergencia también generó daños en la infraestructura vial. Los pobladores advirtieron que la constante circulación de agua habría comenzado a deteriorar la carpeta asfáltica en algunos tramos, donde incluso se observan hundimientos y debilitamiento del terreno.
Además, el agua descendió hasta el sector de Zamácola, afectando la transitada avenida Idelfonso López. En esta vía se formó una extensa acumulación de agua que convirtió parte de la pista en una especie de laguna que abarcaba más de dos cuadras.
Conductores que utilizan diariamente esta importante arteria vial optaron por reducir la velocidad o evitar el paso por temor a quedar atrapados o sufrir daños en sus vehículos, situación que provocó congestión y demoras en las zonas aledañas.
