Vecinos del sector Apipa, en el distrito de Cerro Colorado, denuncian una grave problemática por el colapso de desagües en distintas zonas, situación que viene generando contaminación, malos olores y riesgos para la salud, especialmente en niños y adultos mayores.
El presidente del Frente de Defensa de Apipa, Néstor Laura, advirtió que uno de los puntos más críticos se ubica en la avenida Amistad, a la altura de los sectores 9 y 4, donde las aguas servidas discurren por la vía pública como si se tratara de un río. “Ahorita usted va y parece un río, el agua está corriendo”, señaló, evidenciando la magnitud del problema.
La situación resulta aún más preocupante debido a la presencia de un colegio inicial cercano, donde estudian entre 70 y 80 niños, además de viviendas y negocios que se ven directamente afectados por los olores nauseabundos y la contaminación constante. Los vecinos aseguran que, en horas de mayor calor, el hedor se intensifica y obliga incluso a mantener puertas y ventanas cerradas.
Según indicó el dirigente, los vecinos han reportado reiteradamente el problema ante diversas entidades, entre ellas el Ministerio de Vivienda y la empresa Sedapar; sin embargo, hasta el momento no han recibido una solución definitiva. Asimismo, cuestionó la demora en la atención pese a que el problema se arrastra desde hace varios meses.
Explicó que el proyecto de saneamiento, que comprendía los sectores N-31 y N-39, fue ejecutado con una inversión aproximada de 240 millones de soles y benefició a más de 70 mil personas. No obstante, aseguró que el componente correspondiente al sector N-39 ya fue entregado a Sedapar en diciembre del año pasado, por lo que considera que la empresa debe asumir la responsabilidad del mantenimiento y funcionamiento adecuado del sistema.
El dirigente también precisó que actualmente el colapso de desagües viene perjudicando al sector 12 de Apipa, así como a la avenida Amistad y los sectores 9 y 4 de Bustamante. En algunas zonas, las aguas servidas se han acumulado por varios días, afectando la transitabilidad peatonal y vehicular.
La acumulación de aguas servidas ha provocado además la proliferación de maleza, insectos y focos infecciosos, manteniendo la zona en condiciones insalubres y generando preocupación entre los pobladores, quienes exigen una intervención inmediata para evitar mayores afectaciones a la salud pública y al medio ambiente.
