Arequipa perdió más de 1,900 hectáreas de campiña en 23 años de expansión urbana

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Arequipa perdió 1,912.03 hectáreas de campiña agrícola entre los años 2002 y 2025 debido al avance de la expansión urbana. Frente a esta situación, el Instituto Municipal de Planeamiento (IMPLA) propone derogar la Ordenanza Regional N.° 007-2003-GRA, que declaró intangibles los terrenos agrícolas y las áreas verdes de la región. Sin embargo, la iniciativa enfrenta la oposición del Consejo Regional de Arequipa (CRA), que exige garantías para mantener una protección normativa equivalente.

La propuesta fue expuesta por funcionarios del IMPLA ante el Consejo Regional, donde explicaron que la normativa vigente presenta deficiencias para identificar con precisión los terrenos protegidos. Según la institución, la ordenanza establece una protección general de la campiña, pero no incluye una delimitación cartográfica específica que permita determinar con claridad cuáles son las áreas comprendidas.

Por ello, el IMPLA plantea incorporar estudios técnicos en el Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM), con el objetivo de identificar y delimitar las zonas agrícolas y establecer herramientas de planificación que permitan orientar el crecimiento urbano.

Cerro Colorado registra la mayor pérdida de campiña

De acuerdo con un informe del IMPLA, Arequipa contaba inicialmente con una superficie agrícola de 14,261.94 hectáreas. De esta extensión, 1,912.03 hectáreas fueron afectadas por la expansión urbana durante el periodo comprendido entre 2002 y 2025.

Cerro Colorado concentra la mayor pérdida en términos de superficie, con 597.74 hectáreas de terrenos agrícolas afectados. En tanto, Paucarpata presenta la reducción proporcional más elevada, con el 59.29 % de su superficie agrícola inicial.

Actualmente, la ciudad conserva 12,349.91 hectáreas de campiña, equivalentes al 86.59 % de la extensión original. Estas cifras reflejan la transformación del territorio agrícola durante más de dos décadas y la presión que ejerce el crecimiento urbano sobre los espacios verdes.

La gerente general del IMPLA, Patricia Muñoz Medina, sostuvo que la ordenanza actual no ha conseguido frenar esta reducción debido a su carácter general y a la falta de una ubicación precisa de las áreas protegidas.

“La ordenanza que nosotros tenemos actualmente, lamentablemente, es muy genérica. Indica que cautela la campiña, pero ¿qué campiña? No tenemos la ubicación”, manifestó al explicar la necesidad de contar con herramientas técnicas que permitan identificar los terrenos comprendidos en la protección.

Consejo Regional cuestiona la derogatoria

La propuesta del IMPLA no cuenta, por ahora, con el respaldo del Consejo Regional de Arequipa. Su presidenta, Norma Ortega Valdivia, cuestionó que la pérdida de terrenos agrícolas se atribuya principalmente a la vigencia de la ordenanza regional, al considerar que la expansión urbana responde a diversos factores y decisiones que también han derivado en procesos judiciales y sentencias.

“No creo que sea adecuado responsabilizar de toda la depredación de la campiña a la existencia de la Ordenanza Regional 007-2003-GRA”, señaló Ortega.

La titular del CRA también expresó reparos frente a la alternativa de reemplazar la ordenanza por un acuerdo que declare de interés regional la protección de las áreas agrícolas y verdes. Según indicó, una declaratoria de este tipo no ofrecería garantías equivalentes a las de una norma regional que establece la intangibilidad de los terrenos.

Ante estas observaciones, la Comisión de Normas y Asuntos Legales solicitó al IMPLA reformular su propuesta e incorporar las posiciones de las organizaciones de la sociedad civil.

“Le planteamos al IMPLA que reformule su propuesta”, indicó Ortega, quien adelantó que el informe de la comisión no será favorable si la iniciativa mantiene sus términos actuales.

Debate sobre el futuro de la campiña arequipeña

La discusión permanece abierta y enfrenta dos preocupaciones: la necesidad de mejorar la delimitación técnica de los terrenos agrícolas y el riesgo de debilitar su protección normativa frente al avance urbano.

Mientras el IMPLA sostiene que se requiere actualizar los instrumentos de planificación para identificar con precisión las áreas protegidas, el Consejo Regional advierte que cualquier modificación debe garantizar mecanismos efectivos para conservar la campiña. La decisión que adopten las autoridades será determinante para definir cómo se protegerán los terrenos grícolas y las áreas verdes de Arequipa ante el crecimiento de la ciudad.