La situación de la salud mental en Arequipa genera creciente preocupación entre los especialistas. La decana del Colegio de Psicólogos de Arequipa, Ruth Gallegos, cuestionó el desinterés de las autoridades frente a esta problemática, advirtiendo que la falta de presupuesto, personal y políticas preventivas está dejando a gran parte de la población sin atención adecuada.
Según indicó, este escenario se refleja en el incremento de casos vinculados a conductas suicidas y otros trastornos, los cuales muchas veces no son atendidos a tiempo debido a la limitada cobertura de servicios.
Gallegos explicó que uno de los principales problemas es la escasa presencia de profesionales en instituciones clave. En el caso de los colegios, solo alrededor de cien cuentan con psicólogos, lo que dificulta la detección temprana de problemas en niños y adolescentes. A ello se suma la falta de continuidad en los tratamientos y la limitada capacidad de los centros especializados para atender la demanda. “Estamos llegando tarde a los casos, cuando ya se han agravado”, advirtió.
Otro factor que agrava la situación es el estigma social que aún rodea la salud mental. Muchas personas evitan acudir a un especialista por prejuicios o desconocimiento, lo que retrasa la atención y empeora los cuadros clínicos.
En ese contexto, hizo un llamado a las autoridades para implementar políticas públicas efectivas que prioricen la prevención y promoción de la salud mental, así como incrementar el presupuesto destinado a este sector.
Finalmente, recalcó que la salud mental no debe seguir siendo un tema secundario, ya que su descuido impacta directamente en la calidad de vida de la población. “Si no se actúa ahora, las consecuencias serán cada vez más graves”, concluyó.
